GEOMALLAS


¿Qué es una GEOMALLA?

Según la NORMA ATSM D4439, una Geomalla es un material geosintético que consiste de juegos de costillas paralelas conectadas, con aperturas de suficiente tamaño para permitir la trabazón del suelo, piedra u otro material geotécnico circundante.

Son elementos de refuerzo diseñados para absorber los esfuerzos de tensión, incrementando así la capacidad de soporte de los suelos blandos y limitando los movimientos verticales y horizontales del suelo. Por otra parte, cuando se usan como elementos de refuerzo de muros, la resistencia a la compresión del suelo sumada a la resistencia a la tensión de la geomalla da lugar al concepto de estructura en suelo reforzado.

Tipos de Geomallas

De acuerdo a la dirección del esfuerzo, se clasifican en:

Las geomallas uniaxiales o monorientadas están fabricadas de tal manera que la resistencia a la tensión va en el sentido de expansión del rollo.

Las geomallas biaxiales o biorientadas están diseñadas para refuerzos en más direcciones, tanto longitudinales como transversales.

Las geomallas triaxiales entrelazan y dan rigidez a los materiales de relleno mediante el confinamiento de partículas granulares en las aperturas triangulares, lo que da como resultado un componente más fuerte que brinda mayor capacidad de servicio y duración.


¿Para qué se usa la GEOMALLA?

Aplicaciones

La geomalla es el geosintético de refuerzo por excelencia.

Es usado para:
  • Optimización de Pavimento
  • Estabilización de la Subrasante
  • Refuerzo de fundaciones
  • Rellenos reforzados
  • Estabilidad de taludes
  • Estabilidad de terraplenes sobre suelos blandos

La utilización de geosintéticos para la construcción reduce hasta en un 75% el impacto ambiental, 85% menos la energía utilizada (DAE) y entre un 20% y 30% los costos de la obra.


FUENTE: EAGM (European Association of Geosynthetic product Manufacturers)